La imagen de la Divina Pastora luce este año un vestido impregnado de arte, fe y, por primera vez, lleva un traje típico como es la vestimenta de tradición cultural del tamunangue, para su visita 168 a Barquisimeto, estado Lara, este 14 de enero.

Esta tradición es un acontecimiento de laboriosidad e inspiración devocional, en la indumentaria de la venerada imagen, junto al Niño Jesús que lleva en brazos.

La excelsa patrona de los larenses cambiará sus habituales galas de reina por la indumentaria de una mujer tamunanguera, un gesto que rinde tributo a la identidad de El Tocuyo y a la fe del municipio Morán.

De El Tocuyo para el mundo

Julio Rodríguez, director del Museo Arquidiocesano Divina Pastora, reveló que el diseño estuvo a cargo de la pastoral de la Inmaculada Concepción. La simbología de este año es poderosa: mientras la Virgen viste de campesina, el Niño Jesús luce un liqui-liqui color caqui. Ambos, en un acto de humildad y cercanía con su pueblo, calzan alpargatas.

El atuendo no es solo una vestimenta, es un relato visual de la geografía larense:

La falda y blusa: Adornadas con cayenas (flor típica de las tierras morandinas) y lirios.

El paisaje: Bordados que representan los cañaverales del valle del río Tocuyo, motor económico de la zona.

La capa: Una pieza histórica que muestra el mapa más antiguo de El Toquio, registrado en 1579.

El bastón: Este año se transforma en un garrote de vera, tallado artesanalmente, símbolo fundamental de los siete sones del Tamunangue.

Siete décadas de una coronación histórica

La visita número 168 a Barquisimeto coincide con una fecha de gran peso espiritual: el 70 aniversario de su Coronación Canónica. Fue en 1956 cuando la imagen recibió la corona enviada por el Vaticano, un hito que marcó para siempre la devoción larense.

El Museo de Santa Rosa, que custodia tesoros como el famoso vestido del «milagro del hijo perdido» de 1989, ya se prepara para recibir a los peregrinos. Daniel Rodríguez, servidor del museo, extendió la invitación a todos los venezolanos: «Vengan a Barquisimeto a ser testimonio vivo de la procesión y luego pasen por el museo a ver esta exhibición que es patrimonio de todos».

T/Globovisión