El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de la República Federal de Somalia denunció mediante un comunicado, un «ataque deliberado» a su soberanía por parte de Israel, tras el reconocimiento de la independencia de la región norteña de Somalilandia.

El documento rechaza categóricamente este «paso ilegal», reafirmando que «la Región de Somalilandia es una parte integral, inseparable e inalienable del territorio soberano de la República Federal de Somalia». En este sentido, detalla que Somalia es un «Estado soberano único e indivisible» y que ningún actor externo tiene la autoridad para alterar su unidad o configuración territorial» al referirse al reconocimiento de Israel.

El comunicado califica esta acción como «nula, sin efecto y carente de cualquier valor legal o político según el derecho internacional». De este modo, advertió sobre la paz y la estabilidad regional. Más allá de la reivindicación de soberanía, el Estado reiteró su pleno apoyo a los derechos de los palestinos, incluido su derecho a la libre determinación, afirmando que rechaza firmemente «la ocupación, el desplazamiento forzoso, la ingeniería demográfica y la expansión de los asentamientos» dice.

Reietera que Somalia nunca aceptará que se convierta al pueblo palestino en apátrida. En este contexto advirtió contra el establecimiento de bases militares extranjeras que podrían arrastrar al país a «conflictos por poder o importar hostilidades regionales e internacionales» asegura el documento.

La declaración gubernamental lanza una seria advertencia sobre las implicaciones regionales de este acto, al considerar que «acciones ilegítimas de esta naturaleza socavan gravemente la paz y la estabilidad regional, y exacerban las tensiones políticas y de seguridad en el Cuerno de África, el mar Rojo y el Golfo de Adén, Oriente Medio y la región en su conjunto».

Somalilandia, situada en el noroeste de Somalia y con capital en Hargeisa, se declaró independiente en 1991, pero hasta el viernes no había logrado el reconocimiento formal de ningún Estado. Este viernes, Israel se convirtió en el primer país en reconocerla, anunciando la inmediata expansión de sus vínculos con la autoproclamada república en sectores como agricultura, salud, tecnología y economía, así como el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas, con intercambio de embajadores y apertura de embajadas.

Por su parte, el primer ministro Benjamín Netanyahu explicó que este paso en el «espíritu» de los Acuerdos de Abraham e insinuó que el gesto podría allanar el camino para un eventual reconocimiento por parte de Estados Unidos.

T/Agencias