
Las autoridades de Tailandia y Camboya esperan que el cese al fuego empiece este sábado, por 72 horas, después de 3 días de negociaciones.
Los combates entre ambos países se reanudaron el 7 de diciembre. Desde entonces, los enfrentamientos han dejado al menos una veintena de muertos y decenas de heridos. Por su parte, el presidente de EEUU, Donald Trump, amenazó a Tailandia y Camboya con nuevos aranceles si no cesan las hostilidades.
El conflicto actual experimentó un punto de quiebre el pasado 7 de diciembre, cuando los combates entre ambos ejércitos se reanudaron con una intensidad inesperada.
Desde entonces, el balance de víctimas ha sido desolador, registrándose al menos una veintena de muertos y decenas de heridos, además del desplazamiento forzado de comunidades civiles que habitan en las zonas aledañas a los enfrentamientos. A pesar de los esfuerzos previos de mediación regional, la hostilidad en el terreno no había mostrado señales de debilidad hasta la culminación de esta reciente mesa de diálogo.
Aunque la tregua de tres días representa un avance significativo, analistas internacionales advierten que la estabilidad de la zona sigue siendo sumamente frágil.
El cese al fuego de 72 horas servirá como una ventana crítica para que los observadores internacionales evalúen el cumplimiento de los compromisos en el terreno y se logren establecer corredores humanitarios para los heridos.

