El petróleo incautado ilegalmente a Venezuela se mantendrá en poder de Washington y eventualmente podría ser incorporado a la reserva estratégica de EEUU, anunció este lunes el presidente estadounidense, Donald Trump.

«Lo vamos a conservar. Lo vamos a conservar», respondió el mandatario tras ser inquirido por la prensa sobre el destino de los cerca de 1,9 millones de barriles de crudo venezolano transportaban dos tanqueros asaltados por fuerzas militares y transportados a puertos estadounidenses en el mar Caribe.

Cuando se le pidió que precisara, Trump fue más ambiguo en su respuesta y adelantó que también barajaba colocarlo en el marcado internacional:

«Quizás lo vendamos. Quizás lo conservemos. Quizás lo usemos en las reservas estratégicas. Lo vamos a conservar. También nos quedamos con los barcos», dijo.

Desde agosto pasado, EEUU mantiene el mayor despliegue militar de las últimas décadas en las aguas del Caribe, con presencia sostenida de activos navales y aéreos. En un primer momento, Washington justificó esta operación bajo el argumento del supuesto combate al narcotráfico, responsabilizando, sin presentar pruebas, al Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de contribuir a ese delito.

Con el paso de los meses, la narrativa oficial de Washington ha experimentado un giro previsible. Tal como había denunciado el Gobierno venezolano, el supuesto foco en el narcotráfico ha dado paso a un discurso abiertamente centrado en el control y la apropiación ilegal de los recursos energéticos del país suramericano, en un contexto de creciente presión económica y amenazas de uso de la fuerza. En las últimas semanas, ha EEUU ha incautado al menos dos buques petroleros, en un acto tildado por Caracas de «robo» y piratería».

Frente a estas acciones, Caracas anunció que acudirá este martes al Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para denunciar lo que califica como agresiones militares de EEUU y una violación del derecho internacional. Rusia expresó este lunes que «brindará toda su cooperación y apoyo a Venezuela en contra del bloqueo», al tiempo que China repudió cualquier acción que «infrinja la soberanía y la seguridad de otros países o constituya actos unilaterales de intimidación».

T/RT