El partido Alianza Democrática para la Mejora y el Progreso de Hong Kong (DAB), el principal en este territorio chino con administración especial, se impuso en las elecciones legislativas de este domingo, incrementando incluso su número de escaños.

Este resultado reconfigura la distribución de fuerzas del bloque afín a Pekín en una Cámara sin oposición desde la reforma electoral de 2021.

Los comicios se celebraron en un contexto de trauma nacional por el megaincendio que el pasado 26 de noviembre destruyó siete rascacielos de viviendas sociales, matando a 159 personas.

En contraparte, el Partido de la Gente Nueva sufrió la mayor caída de la jornada al perder la mitad de su representación. También, el Frente de Trabajadores quedó debilitado tras la derrota de varios de sus aspirantes, lo que reduce su capacidad de actuación en el hemiciclo.

El panorama que dejan las urnas apunta a un reordenamiento interno de un Parlamento compuesto por 90 escaños distribuidos entre circunscripciones territoriales, colegios profesionales y un comité electoral integrado por representantes cercanos a Pekín. El sistema actual, implantado en 2021, acota el acceso a cargos públicos a los candidatos considerados “patriotas”, lo que ha consolidado una estructura sin oposición.

De los 4,13 millones de ciudadanos registrados, solo acudieron a las urnas 1,3 millones, lo que supone 33.000 votantes menos que hace cuatro años. El indicador más significativo de la jornada fue el incremento del voto nulo: se contabilizaron 41.147 papeletas inválidas, en su mayoría en blanco, lo que equivale al 3,12 % de los sufragios emitidos en las circunscripciones territoriales. Es la cifra más alta desde 1997 y se interpreta como un reflejo del descontento silencioso en un proceso sin oposición real.

T | El País