
Este miércoles fueron suspendidas por la Administración de Donald Trump, todas las solicitudes de inmigración presentadas por ciudadanos de 19 países, Afganistán, Birmania, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Yemen, Burundi, Cuba, Laos, Sierra Leona, Togo, Turkmenistán y Venezuela.
Matthew Tragesser, portavoz del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), confirmó la medida y argumentó que se busca que «quienes se conviertan en ciudadanos sean los mejores entre los mejores. La ciudadanía es un privilegio, no un derecho».
Se establece la prohibición de viajes y detiene el procesamiento de tarjetas verdes y ciudadanía estadounidense para amplios sectores de personas.
La decisión incluye procesos de residencia permanente, naturalización y otros trámites migratorios supervisados por la agencia.
Cabe destacar que abogados de inmigración informaron que fueron canceladas entrevistas en las oficinas migratorias, así como las ceremonias de naturalización.
Algunos inmigrantes, que habían esperado meses o años, se enteraron de la suspensión al presentarse en oficinas locales del USCIS, sin recibir explicación ni instrucciones sobre cómo proceder, según reportaron medios locales.
Se estima que 1.5 millones de personas están afectadas por la decisión, ya que tenían solicitudes de asilo pendientes.
Igualmente, otras 50.000 que recibieron concesiones de asilo durante la administración de Joe Biden podrían ser alcanzadas por la medida.
T/EFE

