
El análisis de una rara sustancia blanca presente en la cabeza y el cuello de varias momias de la Edad de Bronce (3.600-3.300 años de antigüedad) enterradas en China, demostró que se trata de queso de kéfir, según un nuevo estudio publicado este miércoles en la revista Cell.
Las extrañas sustancias blancas fueron detectadas cuando los arqueólogos empezaron a examinar las momias halladas en el antiguo cementerio de Xiaohe, en el noroeste de China, a finales del siglo pasado. En aquel entonces, llegaron a la conclusión de que se trataba de algún tipo de derivado lácteo fermentado, aunque no lograron identificarlo.
Solo ahora, científicos de la Academia China de Ciencias han logrado confirmar que las muestras contienen especies bacterianas probióticas y fúngicas presentes en el kéfir actual, incluida la lactobacillus kefiranofaciens, que está presente en el kéfir de hoy.
(Con información de RT)

