
Las autoridades indonesias reportaron la evacuación de cerca de 1.000 personas, incluidos más de un centenar de alpinistas, tras la erupción del volcán Semeru, en la isla de Java, ocurrida el pasado miércoles. El volcán, uno de los más activos del archipiélago, mantiene actividad constante y ha generado múltiples explosiones en las últimas 24 horas, según informó el departamento de vulcanología del país.
El nivel de alerta fue elevado al grado IV, máximo en la escala local, tras registrarse flujos piroclásticos por la ladera de la montaña. Se estableció una zona de exclusión de 8 kilómetros desde el cráter, medida que busca garantizar la seguridad de las comunidades aledañas.
Durante la erupción, los alpinistas que se encontraban en la zona norte del Semeru, lejos del foco eruptivo, se refugiaron en una zona conocida como Ranu Kumbolo, a 8 kilómetros del cráter, hasta ser evacuados este jueves. El volcán ha emitido grandes columnas de ceniza y proyectado lava y rocas hasta 15,5 kilómetros ladera abajo, durante las últimas 24 horas.
Al día siguiente, las aldeas y carreteras próximas al Semeru amanecieron cubiertas por un espeso manto de ceniza, mientras familias recogían sus pertenencias para abandonar temporalmente sus hogares.
Este no es el primer evento volcánico grave en el país este año con un primer registro en mayo, donde el volcán Merapi, en Sumatra, provocó la muerte de 60 personas tras deslizamientos de material volcánico arrastrado por lluvias intensas. En diciembre de 2023, una erupción del mismo volcán causó 23 víctimas mortales.
Los flujos piroclásticos, caracterizados por su alta velocidad y temperatura, son considerados uno de los fenómenos más letales durante una erupción. Las autoridades mantienen monitoreo constante del Semeru, cuya actividad eruptiva histórica exige preparación permanente, mientras que equipos de rescate y salud trabajan para asistir a las personas desplazadas y evaluar daños en infraestructuras.
Indonesia, ubicada en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, alberga más de 400 volcanes, de los cuales 129 permanecen activos y 65 son clasificados como peligrosos. Estos antecedentes refuerzan la importancia de los protocolos de alerta temprana y evacuación en una región geológicamente inestable.
T/Telesur

