Japón abrió la primera clínica especializada en tratar la llamada demencia por smartphone o demencia por teléfonos inteligentes, un trastorno asociado al uso excesivo de dispositivos móviles que genera sobrecargas de información y afecta la memoria y la concentración.

El centro, está ubicado en la prefectura de Gifu y es dirigido por el neurocirujano Ayumu Okumura, donde atiende a unas 10 personas al día y busca dar respuesta a un problema que podría afectar a millones de ciudadanos. Este fenómeno, también conocido como demencia digital, se caracteriza por síntomas similares a la demencia senil, como pérdida de memoria, dificultad para concentrarse y desorientación.

El enfoque terapéutico implica una combinación de orientación profesional, establecimiento de límites de pantalla y, en algunos casos, ayuno de internet (desintoxicación digital). También se enfatiza el apoyo familiar y la realización de actividades en el mundo real, como el trabajo en grupo y el contacto con la naturaleza.

Estudios recientes han vinculado el uso intensivo del smartphone logra aumento depresión, ansiedad, produce trastornos del sueño y mala alimentación, reduce el volumen cerebral en áreas relacionadas con la memoria, entre otras consecuencias. Países como Japón, Francia, Finlandia, Países Bajos y China ya han implementado restricciones en el uso de dispositivos móviles, mientras que Corea del Sur planea sumarse en 2026.

El acceso masivo a la tecnología ha creado una dependencia que, en muchos casos, se traduce en adicción, con impactos directos en la salud mental y física. El Foro Económico Mundial advierte que la adicción digital es un desafío global y propone estrategias para reducir sus efectos, entre ellas campañas educativas sobre hábitos tecnológicos saludables, regulación de tiempos de pantalla en escuelas y espacios públicos, apoyo familiar y comunitario para promover un uso equilibrado, desarrollo de herramientas digitales seguras que permitan aprovechar la tecnología sin comprometer la salud.

La inauguración de esta clínica en Japón no solo marca un precedente en la atención médica, sino que también nos recuerda que la tecnología, aunque poderosa, debe ser usada con conciencia. La demencia por teléfonos inteligentes es un reflejo de una era de la sociedad hiperconectada.

T/Agencias