
La escasez de personal, tanto de controladores aéreos como de agentes de seguridad, ha provocado retrasos generalizados en los vuelos y alargado las filas en los controles de seguridad de los aeropuertos en Estados Unidos en las últimas semanas.
Las autoridades de EEUU anunciaron este miércoles que solicitarán a las aerolíneas que empiecen a cancelar vuelos a partir del viernes para «reducir la presión» sobre el control aéreo, un sector con un alto nivel de ausentismo debido al cierre del gobierno.
Estados Unidos entró el miércoles en su 36 día de cierre gubernamental, el más largo de la historia, debido a la falta de acuerdo entre republicanos y demócratas en el Congreso para aprobar un nuevo presupuesto.
«Habrá una reducción del 10 % de la capacidad en 40 aeropuertos, entre ellos los más concurridos del país», dijo en conferencia de prensa el secretario de Transporte, Sean Duffy.
«Nos hacen falta 2.000 controladores aéreos» por lo que es necesario «reducir la presión» con un número menor de vuelos a supervisar por parte de los equipos, explicó.
Desde el 1 de octubre, miles de funcionarios federales están en desempleo técnico y otros cientos de miles continúan trabajando pero sin recibir sus salarios hasta que concluya la crisis.
Más de 60.000 controladores aéreos y agentes de seguridad del transporte están en el segundo grupo. Por ello, en lugar de trabajar sin sueldo durante varias semanas, algunos no se presentan.
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