
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, anunció este miércoles las pruebas de un complejo dron submarino, llamado Poseidón, con un sistema de propulsión nuclear.
Poseidón sería capaz de desplazarse a más de un kilómetro de profundidad, a una velocidad de entre 60 y 70 nudos, permaneciendo invisible para los sistemas de detección, según una fuente del complejo militar-industrial ruso citada anteriormente por la agencia oficial de noticias TASS.
Está previsto que, a largo plazo, equipe al Belgorod, submarino nuclear puesto en servicio en julio de 2022 y que cuenta con las instalaciones necesarias para lanzar el Poseidón.
Putin había revelado en 2018 el desarrollo por parte del ejército ruso de armas ultramodernas (entre ellas los misiles Burevestnik y los drones Poseidón) destinadas, según Moscú, a hacer frente a las amenazas de EEUU.
El domingo el mandatario ruso se había congratulado por la prueba final exitosa del misil de crucero de propulsión nuclear Burevestnik, de «alcance ilimitado» y capaz, según él, de eludir prácticamente todos los sistemas de interceptación.
«Es inapropiado por parte de Putin decir eso. Debería poner fin a la guerra en Ucrania», había reaccionado su homólogo estadounidense.
«Esa guerra que debía durar una semana pronto entrará en su cuarto año. Eso es lo que debería hacer, en lugar de probar misiles», añadió Trump.
Pero el líder ruso no hizo caso de esas críticas.
«Ayer se realizó otra prueba de otro sistema prometedor: el dispositivo submarino no tripulado Poseidón, también equipado con una unidad de energía nuclear», indicó Putin.
«No hay forma de interceptar» el dron y «ningún otro aparato en el mundo es igual a este por su velocidad y la profundidad a la que opera», afirmó el jefe del Kremlin.
T/RT