
El sistema de salud pública salvadoreño enfrenta una crisis marcada por el despido masivo de más de 5.000 trabajadores y la inminente amenaza de privatización, denuncian organizaciones sociales y sindicatos.
La Coordinadora Nacional de la Salud (Conadesa) alertó sobre un «deterioro importante del sistema público de salud» que se manifiesta en la vulneración de derechos laborales y un serio riesgo de pérdida de la soberanía sanitaria del país.
Al menos 3.500 trabajadores fueron removidos del Ministerio de Salud (Minsal), 1.100 del Fondo Solidario para la Salud (Fosalud), 400 del ISSS y 80 del Instituto Salvadoreño de Bienestar Magisterial (ISBM), muchos de ellos de forma verbal, sin justificación ni derecho a la defensa.
Este gremio, junto al Colegio Médico de El Salvador (Colmedes), denuncia que el gobierno de Nayib Bukele busca implementar un nuevo modelo hospitalario que representa una puerta de entrada para una privatización encubierta de los servicios sanitarios.
El presidente del Colegio Médico, Iván Solano Leiva, afirmó que el sistema hospitalario comenzará a entregarse “a empresas privadas dedicadas a vender servicios de salud” a partir de la Ley de Creación de la Red Nacional de Hospitales.
T/Agencias

