
Tres obras literarias del reconocido escritor Gabriel García Márquez, han generado polémica en Estados Unidos. Se trata de las más reconocidas, entre ellas Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera y Crónica de una muerte anunciada, las cuales fueron retiradas de bibliotecas escolares por presuntas descripciones sexuales, relaciones inapropiadas o escenas de violencia que no serían adecuadas para estudiantes de educación básica y media.
Florida, Texas, Carolina del Norte y Virginia, forman parte de los Estados qué acataron una nueva norma que surge en el marco de una serie de leyes estatales que permiten a los padres de familia y a las juntas escolares objetar materiales educativos o literarios considerados inapropiados para menores.
Estas normas, impulsadas principalmente en estados gobernados por el Partido Republicano, se justifican como mecanismos de «protección» para los estudiantes, pero críticos y organizaciones de derechos civiles las han calificado como una forma de censura cultural.
En Florida, la novela Cien años de soledad fue retirada de las bibliotecas de algunos distritos escolares luego de denuncias que señalaban que el texto contenía escenas sexuales explícitas y temas que fueron considerados por padres de familia como «moralmente cuestionables». En Texas y Carolina del Norte, la obra fue catalogada como no apta para adolescentes debido a su tratamiento de relaciones familiares, incesto y referencias a la violencia.
En el caso de El amor en los tiempos del cólera, para Florida y Virginia se iniciaron procesos de revisión interna, tras recibir quejas porque la obra aborda de manera inapropiada relaciones amorosas entre personajes de distintas edades. Algunos comités escolares sostienen que ciertos fragmentos del libro podrían «confundir» o «incomodar» a los estudiantes más jóvenes.
Por su parte, Crónica de una muerte anunciada enfrenta revisión, también en Florida y Texas por su representación explícita de la violencia y el asesinato, elementos centrales de la trama. Los comités encargados de evaluar las lecturas escolares deberán decidir si estas obras permanecen en las bibliotecas o son retiradas definitivamente.
T/Con información Noticias Caracol

