Los creadores de La casa de papel, Álex Pina y Esther Martínez Lobato, vuelven a a la plataforma de streaming para cautivar a sus seguidores con El refugio atómico, una serie que en solo tres días ha escalado al top 3 global de Netflix y lidera la lista en 14 países.

El set de grabación fue construido en Colmenar Viejo en Madrid con un concepto basado en la ironía negra, la ficción apuesta por un grupo de millonarios excéntricos que se refugian de una guerra nuclear en un búnker de lujo, solo para descubrir que son víctimas de una estafa maquiavélica.

La serie compuesta por 8 capítulos, arrancó con críticas sociales y un gancho ingenioso, como lo es el supuesto apocalípsis nuclear en un montaje orquestado por los administradores del búnker para robar las fortunas de los residentes. Según Pina, el germen de la idea surgió durante la pandemia «pensamos en un búnker como escenario para una serie con ironía negra y personajes ambiguos» puntualizó.

T/Agencias