El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela rechazó este jueves el nuevo crimen de agresión cometido por Estados Unidos (EE.UU.) al imponer medidas coercitivas unilaterales contra un grupo de funcionarios del Estado.

Por medio de un comunicado, difundido por el canciller venezolano Yván Gil, el país cuestionó la medida y la catalogó como ilegítimas e ilegales.

Asimismo, destacó en la publicación que con esta acción EE.UU. deja ver su desprecio por el derecho internacional, la autodeterminación de los pueblos y la voluntad democrática de los venezolanos.

De igual manera, expresó que se trata de «un acto grosero que busca congraciarse con una clase política que ha echado mano a prácticas fascistas y violentas para derrocar, sin éxito, la democracia Bolivariana».

Las medidas coercitivas unilaterales surgen luego que el presidente Nicolás Maduro resultara reelecto en los pasados comicios, y que el excandidato Edmundo González desconociera el escrutinio y alegara «fraude».

Entre los nuevos sancionados se encuentran miembros del Consejo Nacional Electoral y del Tribunal Supremo de Venezuela.