
Una corte federal de apelaciones de Estados Unidos (EEUU) falló en contra del uso que el presidente Donald Trump hace de la ley de 1798 para deportar a presuntos pandilleros venezolanos, y bloqueó su aplicación en algunos estados del sur del país.
El magnate republicano invocó por primera vez la Ley de Enemigos Extranjeros el 15 de marzo de 2025 y envió en dos aviones a supuestos integrantes de la banda delincuencial venezolana Tren de Aragua a una prisión de máxima seguridad de El Salvador.
Esa norma centenaria, utilizada por última vez para detener a ciudadanos japoneses y estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial, ha sido objeto desde entonces de una serie de impugnaciones legales.
El Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito dictó el martes una sentencia por 2 a 1 en la que afirma que Trump no puede basarse en esa ley para deportar a migrantes en Texas, Luisiana y Misisipi.
«Concluimos que las pruebas no respaldan que se haya producido una invasión o una incursión hostil», escribió la jueza Leslie Southwick.
Con el apoyo de la magistrada Irma Carrillo Ramírez, Southwick concedió una orden judicial preliminar que bloquea la expulsión de los migrantes irregulares. El juez Andrew Oldham disintió, diciendo que dependía de «cuestiones de criterio político» determinar si se cumplían o no las condiciones previas para invocar la ley de enemigos extranjeros.
La semana pasada, otra corte federal de apelaciones de Estados Unidos bloqueó temporalmente la decisión de Trump de retirar el estatus de protección temporal conocido como TPS a unos 600.000 venezolanos que viven en Estados Unidos.
T/AFP

