El Gobierno de Cuba emitió una contundente declaración contra el despliegue militar del gobierno de Estados Unidos (EEUU) en el mar Caribe, calificándolo como una grave amenaza para la paz y la soberanía de América Latina y el Caribe.

Según el Ministerio de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez, la presencia de fuerzas navales estadounidenses, -incluyendo submarinos nucleares y unidades de gran capacidad ofensiva, constituye una agresiva demostración de fuerza que viola la Proclama de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) que en 2014 declaró a la región como Zona de Paz.

«Washington justifica esta movilización alegando supuestos vínculos entre el gobierno de Nicolás Maduro y organizaciones de narcotráfico, acusación que Cuba tildó de pretexto absurdo y sin fundamento, que ha sido enérgicamente rechazado por numerosos países y centenares de organizaciones», dijo.

La Cancillería cubana denunció que este tipo de operaciones reactivan la Doctrina Monroe y prácticas intervencionistas, comparándolas con los pretextos que llevaron a la invasión de Iraq bajo falsas acusaciones de armas de destrucción masiva.

En este contexto, Cuba acusa a EEUU de ser el principal mercado de estupefacientes del mundo, con redes de consumo, distribución y lavado de dinero que operan con relativa impunidad dentro de su territorio.

“Nadie con un mínimo de sentido común puede creer que un despliegue de tal magnitud, con medios navales de guerra y submarinos nucleares, tenga como objetivo real combatir el tráfico de drogas o la migración”, subraya el texto.

Cuba ratificó su compromiso con la lucha contra el narcotráfico y la estabilidad regional, y llamó a los países de la región a denunciar esta nueva demostración de fuerza imperialista.

T/RT