
La Asamblea Nacional de Ecuador decidió este miércoles aprobar con 86 votos el pedido del Gobierno del presidente Daniel Noboa, poner fin al Estatuto Migratorio firmado en 2010 con Venezuela.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana ya no hay el respaldo económico necesario debido a la suspensión de varias fuentes de financiamiento internacional que apoyaban ese tratado.
Con esta suspensión ya no habrá procesos especiales de regularización de ciudadanos venezolanos en Ecuador, como sucedió en los gobiernos del expresidente Guillermo Lasso y del propio Noboa.
El Estatuto Migratorio posibilitaba un procedimiento simplificado para la obtención de visas y residencias a ciudadanos venezolanos en el territorio nacional.
La asambleísta Lucía Jaramillo, de la bancada oficialista de Acción Democrática Nacional (ADN), aseguró que los derechos de los venezolanos residentes en el país están garantizados y continuarán con acceso a salud y educación.
Patiño manifestó que entiende los motivos expuestos por el Gobierno, a través de su bancada legislativa, pero no los comparte.
“No nos vamos a oponer a la denuncia del tratado, aunque nos parece que no es lo mejor. Lo mejor es que se establezcan acuerdos entre los países para que se beneficien los ciudadanos que están en ambas partes”, argumentó.
Por otra parte, el asambleísta Fernando Cedeño, también de la RC, advirtió que Ecuador vive una diáspora como consecuencia de las políticas neoliberales de los gobiernos de derecha de los últimos años y cree que “debemos ser recíprocos”.
“De la misma manera que recibimos a los migrantes queremos que los ecuatorianos sean recibidos en el exterior”, manifestó Cedeño, quien considera que existen presiones detrás de la política exterior de Noboa, la cual está alineada con los designios estadounidenses.
Actualmente, ambos países no tienen relaciones diplomáticas y, según el más reciente censo realizado en Ecuador, el 54 por ciento de los extranjeros en el país son venezolanos, alrededor de 231 mil.
T/Prensa Latina