
Una nueva masacre sacude al departamento del Valle del Cauca. Las Fuerzas Militares de Colombia confirmaron este martes el asesinato de 12 personas, entre hombres y mujeres, en el sector de Sagrada Familia, municipio de Buenaventura.
Según las autoridades, la matanza se originó en una disputa interna entre facciones de la disidencia de las FARC, específicamente la estructura ‘Jaime Martínez’, por el control del narcotráfico.
El comandante de las Fuerzas Militares, almirante Francisco Cubides, detalló que la masacre fue ordenada por alias ‘Pablo Villa’ en contra de alias ‘Tatín’, quien buscaba negociar cocaína con el ELN. Un comunicado del Frente de Guerra Occidental del ELN corroboró esta versión, asegurando que se trató de un ajuste de cuentas interno entre las disidencias de las FARC.
Las víctimas, encontradas sin armamento y vestidas de civil, fueron asesinadas a sangre fría, según el testimonio de uniformados de la Policía de López del Micay. Entre los fallecidos se encuentran varios miembros de la estructura criminal, incluyendo mujeres.
Este nuevo hecho de violencia genera una profunda consternación en la región y pone de manifiesto la compleja situación de seguridad en el Valle del Cauca, marcada por la presencia de grupos armados ilegales y la disputa por el control del territorio.

