Al menos 25 personas fueron detenidas este domingo en Israel durante una jornada de protestas y huelga nacional para exigir un acuerdo de alto el fuego y la liberación de los rehenes retenidos en Gaza.

Las detenciones se produjeron en el contexto de «disturbios públicos» que incluyeron el bloqueo de carreteras con neumáticos en llamas, según informó la Policía israelí.

La jornada de manifestaciones, convocada por el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos, buscaba presionar por un acuerdo que ponga fin a la ofensiva iniciada el 7 de octubre de 2023. Decenas de manifestantes se congregaron frente a la residencia del primer ministro Benjamin Netanyahu en Jerusalén, pidiendo el fin del conflicto y el regreso de todos los rehenes.

Huelga y llamados a la acción

El foro, junto a sindicatos y cientos de negocios, llamó a una huelga de solidaridad que, aunque tuvo un seguimiento limitado, redujo notablemente la actividad en calles de Jerusalén y otras ciudades. «Si no los traemos de vuelta ahora, los perderemos para siempre», advirtió el grupo en un comunicado.

El presidente israelí, Isaac Herzog, se dirigió a los manifestantes, asegurando que el gobierno está haciendo todo lo posible para el regreso de los cautivos. «Quiero decirle al mundo: (…) Presionen a Hamás», añadió.

Reacciones y críticas

La huelga y las protestas generaron críticas por parte de partidarios de Netanyahu. El ministro de Cultura, Miki Zohar, calificó el bloqueo de carreteras como «un grave error y una recompensa para el enemigo». Ante los disturbios, la policía desplegó «miles de policías y soldados de las fuerzas de seguridad fronterizas» y advirtió que no se toleraría la alteración del orden público.

De los 251 rehenes capturados inicialmente, 49 permanecen en Gaza y 27 de ellos habrían fallecido, según datos del ejército israelí. El genocidio contra palestinos ha devastado la Franja de Gaza, donde la ONU advierte de una amenaza de hambre generalizada para más de 2 millones de ciudadanos, reseñó El Universal.