
Miles de manifestantes marcharon este sábado en Tel Aviv, capital de Israel, en una de las mayores concentraciones contra el Gobierno de Benjamin Netanyahu desde el comienzo de la guerra entre Israel y Hamás.
Un día antes, el Gabinete de Seguridad de Israel validó el plan de su primer ministro para hacerse con el control total de la Franja de Gaza e intensificar las operaciones militares en el devastado territorio, una medida que sigue adelante a pesar de la oposición generalizada de la opinión pública y de buena parte del Ejército, incluido el jefe del Estado Mayor.
Algunos manifestantes portaron pancartas con imágenes de los rehenes israelíes en manos del grupo armado palestino Hamás y cuestionaron las políticas de Netanyahu, pues arriesgan aún más las vidas de estas personas.
Otro grupo mostró imágenes de niños muertos en Gaza. «No estamos de acuerdo con todas las decisiones que está tomando nuestro Gobierno y, en segundo lugar, lo culpamos de todos los desastres ocurridos en octubre de 2023», dijo Tal Nahum, un ciudadano que se unió a la protesta contra el plan de Netanyahu.
La decisión de intensificar la guerra ha suscitado fuertes críticas dentro y fuera del país, incluso de algunos de los aliados europeos más cercanos a Israel. El ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023 dejó unos 1.200 israelíes muertos y 251 tomados como rehenes. Desde entonces, unos 400 soldados israelíes han muerto en el asalto a Gaza. A cambio, Israel ha matado a más de 61.000 personas en Gaza, ha causado destrucción generalizada y ha impuesto un bloqueo que ha provocado una situación de hambruna que continúa a día de hoy, con muchas muertes por inanición.
Con información de Euronews

