
Por segunda vez en pocas semanas se registran inundaciones en Nueva York y Nueva Jersey, razón por la que sus gobernadores han declarado estado de emergencia. Otras zonas cercanas como Washington o Pensilvania también han resultado afectadas.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una emergencia por inundaciones repentinas, el nivel más alto de alerta, para el área de la ciudad de Washington, con precipitaciones de 25 a 50 mm en 30 minutos, lo que causó el crecimiento de los ríos y el desbordamiento de las carreteras. Decenas de personas tuvieron que ser rescatadas tras las fuertes lluvias que azotaron partes de Virginia, Maryland y Washington.
Las inundaciones ya están causando estragos entre la población. En Maryland murió un niño que fue arrastrado por la corriente hacia una tubería de drenaje, según ha informado el portavoz de la Compañía de Bomberos Voluntarios de Mount Airy.
Las lluvias torrenciales han inundado metros, andenes y hasta la propia Grand Central Station de Nueva York. Además de los coches atrapados en riadas provocadas por las fuertes lluvias, algunos vuelos se han retrasado o cancelado y los que estaban en pleno trayecto han tenido que aterrizar en los aeropuertos más cercanos, según informa la Administración Federal de Aviación (FAA).

