
Las acusaciones contra Pável Dúrov, cofundador de Telegram, por no cooperar con las autoridades francesas en la gestión de sus herramientas de mensajería cifrada han generado gran preocupación en el sector tecnológico. Según Politico, dos de los seis cargos presentados contra Dúrov podrían impactar a otras plataformas de mensajería instantánea.
Los cargos se basan en una ley de 2004 que exige a las empresas que ofrezcan herramientas de criptografía notificar a la agencia francesa de ciberseguridad (ANSSI) y conservar una descripción técnica de la herramienta y su código fuente. Específicamente, se le acusa de proporcionar servicios criptológicos que garantizan privacidad sin la declaración obligatoria y de importar herramientas criptológicas sin las funciones de autenticación requeridas.
A diferencia de otras acusaciones relacionadas con la distribución de contenido ilegal, estos cargos han sorprendido a aplicaciones como iMessage, Signal y WhatsApp, que también ofrecen funciones de mensajería cifrada.
La ley es inusual en Occidente, donde la intervención gubernamental en las comunicaciones privadas se considera una extralimitación del poder estatal. Abogados y representantes del sector no recuerdan un caso en 20 años en el que se haya aplicado esta ley contra plataformas tecnológicas. Andy Yen, CEO de Proton, advirtió que esto podría cambiar drásticamente la percepción de fundadores e inversores.
Dúrov fue detenido el 24 de agosto al llegar a París desde Azerbaiyán, bajo una orden de búsqueda por varios cargos, incluyendo «conspiración criminal» y «blanqueo de delitos». Su detención temporal finalizó el miércoles, cuando fue imputado y puesto bajo vigilancia judicial, con una fianza de 5 millones de euros y la prohibición de salir de Francia.
RT/EFE/AFP

