
En la Casa de la Justicia de El Alto, Bolivia, comenzaron este miércoles las audiencias por el delito de genocidio que habrían cometido la expresidenta de facto Jeanine Áñez y otros 16 exfuncionarios de su gabinete, así como jefes militares y policiales en la denominada masacre de Senkata.
Se trata del asesinato de 10 personas y herida de otros 40 ocurrida durante la represión policial a un grupo de manifestantes que el 15 de noviembre de 2019 protestaban el golpe de Estado que encabezó Áñez.
La exgobernante de facto participó en la audiencia vía online desde el penal para mujeres del barrio paceño de Miraflores. Otros responsables estaban ausentes, como el exministro de Defensa Julio López, quien encontró refugio en Paraguay, o Arturo Murillo, preso en Estados Unidos por un escándalo de corrupción.
En total son 17 acusados de genocidio, entre funcionarios de Áñez y exjefes policiales y militares encargados de ejecutar a ciudadanos en las calles de El Alto, quienes podrían tener penas de hasta 30 años de cárcel.
El 19 de noviembre el Gobierno de facto de Áñez cometió la masacre de Sacaba, en Cochabamba, donde fueron asesinados otras 10 personas, mayormente campesinos del Trópico. En total a 30 personas se les quitó la vida en el marco del decreto 4078, que habilitó estas vulneraciones de derechos humanos, sobre todo el derecho a vivir.
(Sputnik)

