
Los servicios en varios centros de salud en la Franja de Gaza están hoy detenidos por la falta de combustible, como resultado del bloqueo aplicado por Israel contra ese territorio palestino, denunció una fuente oficial.
El ministerio de Salud en el territorio criticó la decisión del Ejército de impedir la entrada de diésel, vital para el funcionamiento de los hospitales y de sectores como el abasto de agua.
Detalló que entre las instalaciones que paralizaron sus operaciones están el Hospital de Servicio Público, la Estación Central de Oxígeno, las clínicas Al-Salam y Al-Shatea, así como los centros médicos Al-Jalaa y Haidar Abdul Shafi.
Alertó que muchos otros hospitales también cesarán sus operaciones en las próximas 48 horas por el mismo motivo.
El director general de Farmacia del Ministerio de Salud de la Franja, Zakari Abu Qamar, advirtió la pasada semana sobre un agravamiento sin precedentes de la crisis de medicamentos en el territorio como resultado del asedio israelí.
El cierre continuo de los cruces fronterizos y la prohibición de entrada de medicamentos y suministros se prolonga desde hace más de cinco meses, lo cual provocó el agotamiento de los insumos, denunció.
Abu Qamar precisó que el 47 % de los medicamentos incluidos en la lista de necesidades básicas se agotaron por el asedio israelí y el 65 % de los suministros necesarios para operar hospitales y centros de atención primaria.
Señaló que la interrupción de estos protocolos pone en riesgo la vida de los pacientes porque muchos tratamientos requieren una amplia gama de medicamentos.
También destacó la falta casi total de analgésicos y medicinas para los pacientes de cáncer, una situación que agravó su sufrimiento.
A principios de este mes, Marwan al-Hams, director de los hospitales de campaña en la Franja, advirtió que los centros de salud que aún funcionan en el territorio podrían cerrar debido a una grave escasez de medicamentos y suministros.
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