
El parque Generalísimo Francisco de Miranda, en la Gran Caracas, amaneció este lunes con una singular postal: 250 estudiantes de liceos de todo el país recorriendo todas sus áreas para avistar aves.
Binoculares, fotografías, libreta de anotaciones y mucha curiosidad científica eran elementos que resaltaban por los espacios de este patrimonio natural. Se trata de la prueba teórico-práctica de la primera Olimpiada Venezolana Juvenil de Ciencias, iniciativa de los ministerios de Educación y de Ciencia y Tecnología para incentivar el acercamiento de los jóvenes a la ciencia de una forma amena.
El profesor Andrés Moya, integrante del equipo organizador, detalló que luego del avistamiento de aves, los equipos olímpicos pasan a una prueba experimental, en la cual se evaluará lo aprendido en el campo.

“Se encuentran en el parque con una jornada de avistamiento de aves porque el tema generador de esta olimpiada es Cantos y plumajes: explorando el mundo de las aves, entonces ellos -con el apoyo de monitores- hacen el avistamiento y recogen datos en una libreta de campo que les entregamos, las cuales tienen un conjunto de actividades. Con esa información pasarán a una prueba experimental con preguntas relacionadas con la observación de la mañana”, resaltó.
Asimismo, el profesor explicó que el martes 22 hay otra prueba, en tanto que el miércoles será la premiación. A la par, tendrán estos jóvenes un conjunto de actividades recreativas y educativas como visitas a museos o centros de conocimiento.
¿De dónde viene?
Esta olimpiada tiene su origen en el estado Miranda, año 2019, cuando se convocó a los liceos de esa entidad con la intención de “despertar las vocaciones científicas y motivar el proceso novedoso de enseñanza y aprendizaje” a través de un tema generador que cambiaría cada año y vinculado a la realidad y al entorno. Es así como los jóvenes presentaron pruebas y realizaron actividades e investigaciones en torno al cacao, producto icónico en la economía y cultura de ese estado y también de buena parte del país.
Al cacao le siguieron los temas gestión de riesgos en tiempos de pandemias, flor anturio, el ciclo del agua y su preservación, La semilla como madre de la biodiversidad y el plástico.

Para Moya, quien también es fundador de esta olimpiada, hacerla ahora a escala nacional es “un gran reto”, enmarcado en “una política de estado para incentivar la formación científica de nuestros jóvenes”.
“Este es el semillero de la ciencia, la ciencia desde lo humano y relacionada con los problemas del entorno”, expresó desde el parque.








