Bolivia podría perder hasta siete puntos en las Eliminatorias Suramericanas y quedar, automáticamente, descalificada del Mundial 2026 por un escándalo de dopaje. Medios especializados en deportes informaron que dos jugadores de la selección recibieron un castigo por dar positivo en un test de antidoping.

Los volantes Ramiro Vaca y Boris Céspedes fueron los que protagonizaron el escándalo por dopaje en Bolivia. La Conmebol los suspendió sin poder jugar hasta nuevo aviso en cualquier torneo organizado por dicha institución.

Boris Céspedes, jugador del Yverdon-Sport FC de la liga suiza, recibió su suspensión el pasado 15 de mayo. Se le encontró una sustancia llamada acetazolamida en un control antidopaje tras el encuentro vs Uruguay.

«Le pedí al médico de la selección alguna medicación para los síntomas del mal de altura. Confié en el tratamiento que me dieron», explicó Boris Céspedes. El castigo se podría extender durante dos años.

Ramiro Vaca recibió la suspensión el 14 de mayo al dar positivo a la sustancia Ostarine, luego de un partido de Copa Libertadores. La Conmebol lo suspendió sin poder jugar hasta nuevo aviso en cualquier torneo organizado por dicha institución.

«Jamás consumí ninguna sustancia prohibida de forma intencional. Creo firmemente en el juego limpio y en lo sano que es el fútbol. Jamás pondría en riesgo mi carrera y la reputación que construí con mucho esfuerzo y trabajo», aclaró el futbolista boliviano.

Bolivia, que se ubica de octava en la tabla de clasificación con 17 puntos en las Eliminatorias, todavía mantiene la esperanza de clasificar al Mundial. O, por lo menos, optar por un puesto en la zona de repesca que lo tiene actualmente Venezuela. Si la Conmebol decide endurecer su castigo por los casos de dopaje, la selección podría quedar fuera del Mundial.

T/Agencias