El presidente ruso, Vladímir Putin, finalizó este martes su visita oficial a Mongolia, donde sostuvo reuniones clave con líderes del país. Durante su estancia, Putin se reunió con el presidente mongol, Ukhnaagiin Khurelsukh, el presidente del Parlamento, Dashzegviin Amarbayasgalan, y el primer ministro, Luvsannamsrain Oyun-Erdene. Las conversaciones resultaron en la firma de varios acuerdos que abarcan desde la energía hasta la cooperación medioambiental.

Entre los acuerdos firmados se destacan proyectos de reconstrucción de la central térmica de Ulán Bator, suministro de productos petrolíferos y combustible de aviación, así como iniciativas para la conservación del lago Baikal y el río Selenga. Estos acuerdos reflejan la intención de ambos países de fortalecer su cooperación en múltiples frentes.

En una rueda de prensa conjunta, Khurelsukh destacó la importancia de Rusia como socio comercial principal de Mongolia y subrayó el crecimiento del comercio bilateral. Putin, por su parte, señaló que las relaciones comerciales han aumentado significativamente, con un crecimiento del 21 % en los primeros siete meses del año. Además, mencionó que los intercambios comerciales se están realizando en monedas alternativas al dólar y al euro, lo que refuerza la independencia económica de ambos países.

Putin también invitó a Mongolia a estrechar lazos con la Unión Económica Euroasiática (UEE) y anunció que Ulán Bator y la UEE firmarán un acuerdo temporal de libre comercio. Además, extendió una invitación a Khurelsukh para asistir a la cumbre de los BRICS en octubre en Kazán.

En el ámbito energético, Putin destacó la fiabilidad de Rusia como proveedor de recursos energéticos para Mongolia, mencionando que más del 90 % de la gasolina y diésel del país proviene de Rusia. También habló sobre el proyecto del gasoducto Soyuz Vostok, que conectará Rusia, Mongolia y China, subrayando las buenas perspectivas de cooperación en este sector.