
El cantante canadiense Justin Bieber, sorprendió a todos sus seguidores con el lanzamiento totalmente inesperado de su álbum número 7, titulado Swag, luego de cumplir cuatro años de ausencia en el musical.
Se trata de un disco repleto de confesiones personales, reflexiones sobre su vida familiar y posicionamientos contra la presión mediática. Durante la campaña de promoción se apreciaron enormes carteles con la sola palabra Swag sin fecha, sin explicaciones, aparecieron en lugares icónicos como Times Square, Reikiavik y Los Ángeles. El anuncio vino acompañado de imágenes de Justin junto de su esposa Hailey y su hijo Jack Blues como protagonistas, aunque hasta el momento ni el artista ni su equipo han emitido comentarios puntuales sobre su regreso.
En una de las vallas publicitarias que usó el cantante como estrategia para promocionar el disco, hay una lista de 20 nombres, entre los que figuran Go Baby, Yukon, Soulful y Daisies. Se ha logrado conocer que el disco incorpora fragmentos reales de sus enfrentamientos con paparazzi, especialmente en Butterflies y el interludio de Standing on Business, momentos que han marcado su mediática vida.
Sus canciones mezclan una sonora crítica a los medios con una narrativa casi teatral, donde Bieber y Druski conversan sobre las tensiones públicas que han vivido, un escenario que hemos visto en los últimos meses con el artista de 31 años. El tono del disco, sin embargo, no es solo confrontativo, ya que, también hay cabida para la sanación emocional y la espiritualidad.
T/Ronda

