A través de un concierto histórico realizado en Birmingham, Inglaterra, Ozzy Osbourne se despidió de los escenarios, al interpretar por última vez su más popular sencillo Paranoid. Al espectáculo amenizado por la agrupación Black Sabbath, asistieron miles de personas, en el que también participaron otras bandas para rendir culto al rockero, fundador del heavy metal.

Unas 40 mil personas asistieron al Back To The Beginning, en el estadio de fútbol de Aston Villa, donde el grupo se presentó por primera vez en 20 años «Birmingham es una ciudad que significa mucho para Ozzy. En lo que respecta a la música heavy metal, la formación de Black Sabbath y su amor por el Aston Villa, todo empezó aquí» , declaró su esposa Sharon.

El artista lleva varios años fuera de los escenarios, luego de que en 2020 reveló que padecía la enfermedad de Parkinson’s. Osbourne, de 76 años, se unió a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Wardpara, además de los grandes del género Metallica, Guns N’Roses, Tool y Slayer, entre otros para su despedida.

Black Sabbath ha vendido más de 75 millones de álbumes en todo el mundo y es ampliamente reconocido como uno de los pioneros del heavy metal. Todos los beneficios del espectáculo se destinarán a organizaciones benéficas como Cure Parkinson’s y el Hospital Infantil de Birmingham.

T/Agencias