
Al menos 580 palestinos murieron y 4.216 resultaron heridos por ataques de soldados en los centros de distribución de ayuda israelí-estadounidense en Gaza desde su apertura a finales del pasado mes, denunció este lunes una fuente oficial.
La Oficina de Prensa del Gobierno en el enclave costero destacó en un comunicado que todos ellos son civiles hambrientos que buscan sobrevivir bajo el asedio y la inanición.
La institución condenó esos crímenes ejecutados por los militares contra civiles hambrientos.
Ante esa situación, llamó a la comunidad internacional a presionar a Israel para obligarlo a reabrir los cruces fronterizos de Gaza y permitir el ingreso de alimentos, medicinas, combustibles y otros productos vitales.
Casi a diario se reportan ataques de los uniformados contra los palestinos que se acercan a pedir comida en esos centros, muy criticados por la ONU y ONG globales, informó Prensa Latina.

