La tensión entre el magnate tecnológico Elon Musk y el gobierno brasileño ha escalado a nuevos niveles. Tras la orden del Tribunal Supremo de Brasil de suspender los servicios de la red social X y confiscar activos de SpaceX, Musk ha lanzado una dura advertencia al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

En un mensaje publicado en X, Musk aseguró que tomará medidas contra los activos brasileños en el extranjero si su propiedad no es devuelta. «A menos que el gobierno brasileño devuelva la propiedad confiscada ilegalmente de X y SpaceX, buscaremos también la confiscación recíproca de los activos del gobierno», escribió el magnate.

La amenaza de Musk se produce en el contexto de la retención de un avión venezolano por parte de Estados Unidos en República Dominicana, un hecho al que el empresario hizo referencia en su publicación. Esta comparación sugiere que Musk podría estar considerando acciones legales o políticas similares contra Brasil si no se revierte la medida judicial.