Una molécula capaz de combinar los efectos terapéuticos de la quimioterapia y la radioterapia en un solo compuesto. Ese es el objetivo que se trazó el equipo del Centro de Química del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), bajo la dirección del doctor en Química Álvaro Álvarez Aular.

Esta investigación, pionera en su tipo en el país sudamericano, busca enfrentar una de las principales enfermedades a nivel global: el cáncer.

En entrevista para Sputnik, el investigador explicó los avances del proyecto, que parte del uso racional del tamoxifeno —molécula ampliamente usada en el tratamiento del cáncer de mama— y la incorporación de un átomo metálico de gadolinio, que permite focalizar la radiación en las células tumorales.

La clave del hallazgo, señaló, está en el enfoque sinérgico: «cuando algo combinado es mucho mejor que las dos cosas hechas por separado».

La investigación se encuentra en una etapa avanzada, con fases de diseño racional, ensayos experimentales y cálculos teóricos computacionales. El objetivo es diseñar un compuesto que actúe simultáneamente como agente terapéutico y como receptor de radiación ionizante.

El proyecto piloto se centra en el cáncer de mama, pero el doctor Álvarez no descartó su aplicación a otros tipos de este padecimiento. «Inicialmente, trabajamos con el tamoxifeno, un compuesto que interactúa con el receptor estrogénico humano. Esta parte activa la dejamos intacta, y modificamos racionalmente el resto de la molécula para incorporar un átomo metálico: el gadolinio».

Este átomo, explica, tiene una afinidad especial con los neutrones generados en la radioterapia. «El gadolinio capta la radiación de manera muy específica. Si logramos introducirlo en la célula cancerígena, podemos aplicar menos radiación y también reducir la dosis de quimioterapia, porque el tamoxifeno sigue haciendo su trabajo», aseveró Álvarez Aular.