Robert de Niro recogió este martes la Palma de Oro de honor de Cannes y lo hizo con un llamamiento a reaccionar y a hacerlo ya, porque los ataques del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el cine «son inaceptables».

«El presidente filisteo de Estados Unidos» empezó recortando ayudas para el arte, los derechos humanos y la educación, recordó De Niro, quien en ningún momento pronunció el nombre de Trump. «Y ahora quiere imponer un cien por cien de aranceles para las películas producidas fuera de Estados Unidos».

«La creatividad no tiene precio (…) sus ataques son inaceptables», afirmó el veterano actor, para quien no se trata de un problema solo de su país, sino de una situación global y por eso pidió que haya una reacción, «hoy, sin violencia y con determinación».

Porque el arte es democrático, inclusivo y une a la gente, abraza la diversidad y por eso es una amenaza. «Somos una amenaza para los autócratas y los fascistas de este mundo», dijo De Niro, con todo el auditorio del Grand Théâtre Lumiêre de Cannes en pie.

Un discurso emotivo, en el que quiso dejar claro que los estadounidenses son conocidos «por ser democráticos y abiertos al mundo», por luchar por la democracia, que no consideran como algo adquirido.

T/EFE