Dirigida por los directores de Vengadores: Infinity War y Vengadores Endgame, Joe y Anthony Russo, el pasado viernes 14 de marzo Netflix recibió en su catálogo el que sin duda es uno de sus más importantes estrenos de este 2025: Estado eléctrico, una película con todos los ingredientes para triunfar.

Protagonizada por Millie Bobby Brown y Chris Pratt, y basada en la novela gráfica de ciencia ficción homónima de Simon Stålenhag, Estado eléctrico se sitúa en un futuro distópico donde los avances tecnológicos y la IA han alcanzado niveles desbordantes. Allí, Michelle (Brown), una joven huérfana, se embarca en un viaje a través de una América devastada junto a su inseparable robot y a un vagabundo excéntrico (Pratt), buscando a su hermano menor desaparecido.

En su primer fin de semana en Netflix ha arrasado en la plataforma: según los datos compartidos por Flixpatrol, la película ocupa el número 1 de lo más popular en 86 países, una cifra que no ha dejado de aumentar desde su estreno el pasado viernes. Por el contrario, la recepción por parte de la crítica está siendo criminal: actualmente tiene una puntuación de 14 por ciento en Rotten Tomatoes.

Sin embargo, el público no parece estar tan decepcionado con el resultado y, de momento, la puntuación de la audiencia alcanza el 75% de reacciones positivas.