El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, criticó los intentos de algunas naciones occidentales de convertir el Consejo de Derechos Humanos en un instrumento de represión contra aquellos países que no se subordinan a sus intereses.

En el 58º periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el canciller cubano reiteró la postura firme del país caribeño en defensa del multilateralismo, los derechos humanos y la paz mundial.

Rodríguez Parrilla hizo un llamado a reforzar un orden internacional justo y democrático que garantice la paz y la igualdad soberana, así como el ejercicio del derecho al desarrollo y la sostenibilidad ambiental.

En su intervención, subrayó la importancia de que el Consejo de Derechos Humanos actúe sin manipulaciones ni dobles raseros, al abogar por la universalidad y no selectividad en la promoción y defensa de los derechos humanos.

El canciller cubano expresó su preocupación por el avance de plataformas conservadoras y neofascistas, al denunciar el retroceso en derechos fundamentales en países desarrollados, refiere Telesur.