Durante una reunión de los miembros del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el representante permanente de China ante el organismo, Fu Cong, indicó que su país está preocupado por las denuncias de abusos sexuales cometidos por soldados israelíes contra detenidos palestinos y pide una investigación.
Sus declaraciones surge después que a principio de agosto surgieran informes sobre varios casos de violencia sexual contra palestinos, que se encuentran encerrados en el Campo de detención de Sde Teiman, por parte de militares israelíes.
Algunos de esos casos fueron documentados y difundidos, entre otros, por el canal israelí Channel 12.
En este contexto, el representante de Pekín también instó a Washington —»como el principal proveedor de armas [a Israel]»— a influir positivamente en su aliado y presionarlo para que «deje de masacrar a civiles».

