
Estados Unidos implementó un nuevo paquete de sanciones dirigido a funcionarios del Gobierno de Venezuela, elevando el total a 998 sanciones impuestas contra el país.
Este conjunto de medidas se presenta como una respuesta a lo que el gobierno estadounidense considera acciones desestabilizadoras en la región.
Las nuevas sanciones incluyen al presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Héctor Obregón, así como al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y al ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz , Diosdado Cabello.
Además, el Departamento del Tesoro de EE. UU. aumentó la recompensa por información que conduzca al arresto del presidente venezolano, Nicolás Maduro, pasando de 15 a 25 millones de dólares.
En su discurso ante la Asamblea Nacional, el presidente Maduro afirmó que Estados Unidos promueve acciones desestabilizadoras contra Venezuela y rechazó las sanciones como ilegítimas.
Por su parte, la Unión Europea también impuso sanciones a 15 funcionarios del gobierno venezolano, incluyendo miembros del Consejo Nacional Electoral y del Tribunal Supremo de Justicia, en respuesta a lo que consideran violaciones a los derechos humanos y socavación de la democracia en el país.

