Seis partidos opositores de Corea del Sur presentaron un proyecto de juicio político contra el presidente del país, Yoon Suk-yeol, y esperan que la votación sobre el documento tenga lugar el 6 o el 7 de diciembre, informó la agencia ‘Yonhap’.

«El proyecto de juicio político contra Yoon Suk-yeol se presentará mañana en el Parlamento, y la votación al respecto está prevista para el 6 o el 7 de diciembre», publicó el medio.

La moción de juicio político fue firmada por 190 legisladores de la oposición y un independiente sin apoyo de legisladores del partido gobernante.

Los dirigentes de los partidos supuestamente decidieron acelerar el proceso de impeachment ante un estado de ánimo negativo en la sociedad en torno a la ley marcial anunciada antes por el presidente y levantada más tarde.

Según el medio, se planea que la Asamblea general se reúna la medianoche del 5 de diciembre para presentar el proyecto de juicio político. Según la ley, la moción debe someterse a votación entre 24 y 72 horas después de su presentación en una sesión plenaria.

La oposición espera que la votación tenga lugar en el marco de la reunión que debe realizarse desde las 00:00 del 6 de diciembre hasta las 00:00 del 8 de diciembre. Para este fin, la dirección del Partido Democrático, la principal fuerza opositora de la nación asiática, llamó a todos los diputados a permanecer en la zona del Parlamento en caso de emergencia hasta el 7 de diciembre.

Sin embargo, según una fuente en el Parlamento, la fecha puede ser cambiada por las acciones de la Administración presidencial o el gobernante Partido del Poder Popular (PPP).

Para aprobar el impeachmentse necesitan 200 de 300 votos en el Parlamento, por lo que la oposición necesita el apoyo de ocho diputados del partido en poder. Si el juicio político se aprueba, el presidente será suspendido de su cargo hasta que el Tribunal Constitucional tome una decisión al respecto.

El 3 de diciembre, el presidente Yoon Suk-yeol anunció la imposición de la ley marcial en el país para «erradicar a las fuerzas pronorcoreanas y proteger el orden constitucional democrático» ante la amenaza de parálisis del poder debido a los intentos de destituirlo.

Las actividades de la Asamblea Nacional (Parlamento) y de los partidos políticos fueron prohibidas, y todos los medios de comunicación quedaron bajo control de los militares.

El principal líder opositor surcoreano, Lee Jae-myung, que calificó de «inconstitucional y antipopular» la decisión del presidente, advirtió que la medida convertiría a Corea del Sur de «un Estado gobernado por fiscales en un Estado gobernado por el Ejército» y pidió que se impidiera este escenario. T/Sputnik