
Desde este 3 de diciembre, entra en vigencia el estado de excepción en Ecuador, tras la decisión del presidente Daniel Noboa de extenderlo por 30 días en 6 provincias y 2 municipios del país debido a una «grave conmoción interna». Esta medida responde al persistente accionar de grupos armados organizados que han incrementado la violencia en el territorio.
El estado de excepción abarca las provincias de Guayas, Los Ríos, Manabí, Orellana, Santa Elena, y El Oro, así como el Distrito Metropolitano de Quito y el cantón Camilo Ponce Enríquez. El decreto, firmado por Noboa, subraya la necesidad de mantener medidas extraordinarias para garantizar la seguridad ciudadana y el orden público ante los recientes ataques violentos, incluyendo una masacre que dejó 10 muertos en la provincia de El Oro.
Las restricciones impuestas incluyen la suspensión del derecho a la libertad de reunión y la movilización activa de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional para operaciones contra el crimen organizado. Aunque el gobierno reporta una disminución del 17.2 por ciento en homicidios violentos en comparación con el año anterior, los episodios de violencia continúan afectando a la población.

