El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, sostuvo en Minsk, Belarús que los llamados de la Unión Europea a un alto el fuego y a treguas sectoriales no persiguen la paz. Los calificó de farsa y advirtió que buscan ganar tiempo para prolongar la guerra en Ucrania y mantener en pie al Gobierno de Kiev.

La denuncia la formuló este martes 03 de noviembre durante la IV Conferencia Internacional sobre Seguridad Euroasiática, un foro que reunió a más de 600 delegados de medio centenar de países.

Allí el canciller ruso descalificó las propuestas gestadas en Londres y París para congelar el conflicto en la actual línea de contacto y desplegar fuerzas de estabilización extranjeras. A su juicio, esas iniciativas solo pretenden blindar una estructura de carácter abiertamente radical.

Para Moscú, las exigencias europeas de treguas y los acuerdos alimentarios o energéticos funcionan como maniobras propagandísticas. Su fin, denunció el jefe de la diplomacia rusa, es rearmar al Gobierno ucraniano e impedir su colapso estratégico.

Los reiterados llamados a treguas tácticas constituyen, en esa lectura, una farsa destinada a sostener el conflicto. Lavrov fue más lejos en su descripción de Bruselas, la Unión Europea, señaló, abandonó su naturaleza socioeconómica original para transformarse de forma acelerada en un bloque militarista agresivo.

Lo describió como un sistema subordinado a los intereses de la OTAN y estructurado como un aparato de coerción contra Rusia, Belarús y toda nación soberana que rechace la hegemonía occidental.

T/Telesur