El gobierno de Javier Milei implementó un nuevo recorte en la entrega de medicamentos gratuitos para jubilados y pensionados en Argentina, limitando este beneficio a aquellos que perciban ingresos inferiores a 388.500 pesos argentinos (aproximadamente 384 dólares).

Esta medida, anunciada por el Programa de Atención Médica Integral (PAMI), significa que los adultos mayores que superen este umbral deberán pagar sus medicamentos sin recibir descuentos.

El PAMI informó que los jubilados que cumplan con los nuevos requisitos deberán completar un formulario para acceder a un «subsidio social» que les permita recibir asistencia para la compra de fármacos. Según el comunicado oficial, esta readecuación busca asegurar que el subsidio llegue a quienes «realmente lo necesiten».

Los criterios para acceder al subsidio son estrictos: los solicitantes deben estar afiliados al PAMI, no tener más de un inmueble ni poseer un vehículo con menos de diez años de antigüedad. Además, aquellos que convivan con personas que tengan un Certificado Único de Discapacidad (CUD) deben demostrar que los ingresos del hogar no superan tres jubilaciones mínimas.

El recorte en la cobertura de medicamentos ha generado preocupación entre los jubilados, quienes ya enfrentan dificultades económicas debido a la inflación y el aumento del costo de vida. La medida se enmarca dentro de una serie de ajustes fiscales impulsados por el gobierno de Milei, que busca reducir el gasto público en diversas áreas, incluyendo la salud.

Con esta decisión, el gobierno argentino se enfrenta a críticas por su impacto en la calidad de vida de los adultos mayores, quienes dependen en gran medida del acceso a medicamentos esenciales. La situación plantea serios desafíos para muchos jubilados que podrían verse obligados a renunciar a tratamientos necesarios debido a restricciones económicas.