Foto: Cortesía

Escenas en blanco y negro que forman parte de ¡Hablamos!, una exposición de Ernesto Guzmán Ruíz, reportero gráfico de la Agencia EFE en Cali, que invita a mirar de frente una violencia que no terminó con la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno nacional y la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2016.

La muestra, compuesta por 20 fotografías tomadas desde 2018, se inaugura el próximo lunes en la carpa de República Dominicana del Festival Internacional del Libro de Cali, en un encuentro moderado por la periodista y docente universitaria Luz Jenny Aguirre. Algunas de las imagenes muestran una familia carga un ataúd Indígenas llevan el cuerpo de uno de sus líderes asesinados amarrado a un tronco y una vivienda queda reducida a escombros por la explosión de un carro bomba.

El origen del nombre de la exposición

El trabajo de este fotógrafo reúne episodios ocurridos en el Valle del Cauca y el Cauca, donde las comunidades indígenas y los líderes sociales quedaron expuestos a nuevas formas de conflicto armado tras la salida de las antiguas FARC de territorios y la llegada de grupos delincuenciales.

“El título de la exposición nació de las palabras de Cristina Bautista, lideresa indígena nasa asesinada en octubre de 2019 en Tacueyó, Cauca. Antes de morir, pronunció una frase que se convirtió en símbolo de resistencia: «Si callamos nos matan, si hablamos nos matan, entonces ¡hablamos!”, explica Guzmán.

«Como si fuera premonitorio, su muerte fue muy dura. El carro en el que iba lo dejaron como un colador de tantos disparos», recuerda el fotoperiodista. Entre las imágenes está el asesinato de Karina García, candidata a la Alcaldía de Suárez (Cauca), ocurrido en septiembre de 2019, además de viviendas destruidas por explosiones en Jamundí. Las fotografías han sido reproducidas internacionalmente.

Foto: Cortesía. Cada imagen refleja crudeza del conflicto.

Los líderes sociales, víctimas del constante conflicto

Para la exposición, el fotógrafo seleccionó imágenes que documentó con especial intensidad. Según explica, la actual ocupación de antiguos territorios guerrilleros por otros grupos armados modificó las dinámicas de la guerra y convirtió a líderes y autoridades comunitarias en objetivos.

“Una de las primeras muertes que me marcó fue la del gobernador indígena Edwin Dagua, asesinado en diciembre de 2018. Antes de firmarse el acuerdo había un respeto hacia estas comunidades, pero ahora se convirtieron en un objetivo militar”, afirma.

Este noviembre se cumplirán diez años de la firma del acuerdo de paz. Para Guzmán, la exposición no busca únicamente mostrar imágenes dolorosas, sino abrir una conversación sobre lo que sigue ocurriendo en Colombia.“No se trata solo de hacer una ponencia, sino de reflexionar, que se entere la gente de lo que pasa, no en Ucrania, no en Europa, sino aquí, en nuestro propio país, algo de lo que hemos sido indiferentes”, aseguró.

T/Con información de EFE