
El rockero canadiense Neil Young presentó una demanda contra el comité político de Donald Trump, en la que denuncia una infracción de derechos de autor por el uso continuado de su canción Rockin’ in the Free World en los mítines de campaña de las elecciones de medio mandato. El éxito de 1989 se utiliza con frecuencia como música de entrada de Trump.
Young reclama 10 millones de dólares por concepto de daños y perjuicios, y que el equipo de Trump tenga prohibido reproducir la canción en público. La demanda, presentada subraya que el uso no autorizado de la canción por parte de Trump 47 Committee Inc. vulnera los términos de un acuerdo previo, ya que el músico y su editorial, Silver Fiddle Music, interpusieron en 2020 otra demanda por infracción de derechos de autor contra la campaña presidencial de ese entonces.
En ese año el artista retiró posteriormente aquella demanda, pero solo después de llegar a un acuerdo con la campaña de Trump, que incluía el compromiso de no utilizar Rockin’ in the Free World sin permiso. «El Comité no tiene ahora, ni tenía en el momento del mitin de Youngstown ni en ningún otro mitin financiado y organizado por el Comité, una licencia ni el permiso de Young para interpretar la Canción en ningún acto político público», especifíca la nueva demanda.
Ademáspone destaca que Trump, claramente, no ha escuchado ni se ha molestado en leer la letra de la canción, ya que es conocida por ser abiertamente crítica con el Partido Republicano. Young escribió el tema como un comentario crítico sobre la política y la sociedad estadounidense durante los años de George H. W. Bush. La canción retrata con claridad las contradicciones y trampas del llamado «sueño americano».
«‘Rockin’ in the Free World’ es un himno abrasador que contrapone las promesas vacías de la retórica política estadounidense con las duras realidades a las que se enfrentan los pobres, los sin techo y los olvidados», señala el documento. «La letra traza vívidos retratos a pie de calle, una madre que abandona a su bebé, adictos perdidos en la desesperación, basura amontonándose a la sombra de la prosperidad, mientras el estribillo repetido aporta una ironía feroz, celebrando una libertad que claramente no comparten todos».
Por este motivo expresa el documento que «la canción es lo contrario de todo lo que representa Donald J. Trump». En este sentido asegura que «Bruce y miles de músicos creen que estás arruinando Estados Unidos. Te preocupas por eso en lugar de por los niños que están muriendo en Gaza. Ese es tu problema. No te tengo miedo. Tampoco el resto de nosotros».
T/Con información Euronews