Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Geoscience ha encendido las alarmas sobre el calentamiento global, revelando que las temperaturas inducidas por actividades humanas han alcanzado un incremento de 1,49 grados Celsius en 2023, acercándose peligrosamente al límite de 1,5 grados establecido por el Acuerdo de París.

La investigación, liderada por la Universidad británica de Lancaster, utiliza un innovador método de análisis de núcleos de hielo extraídos en la Antártida para reconstruir el clima de los últimos 2.000 años.

Carlo Barbante, profesor de la Universidad de Venecia y exdirector del Instituto de Ciencias Polares del Consejo Nacional de Investigaciones, destacó que el estudio proporciona estimaciones más precisas del calentamiento inducido por el hombre, con una certeza al menos un 30% superior a métodos anteriores.

Los investigadores argumentan que utilizar el período entre 1850 y 1900 como referencia para las temperaturas preindustriales distorsiona los cálculos del calentamiento posterior. En cambio, han optado por un periodo más antiguo, desde el año 13 d.C. hasta alrededor de 1700, cuando la concentración de dióxido de carbono era significativamente más baja.

Los resultados sugieren que el aumento actual en las temperaturas está directamente relacionado con el incremento de CO2 en la atmósfera. Sin embargo, Barbante advierte que otros factores climáticos podrían complicar estas proyecciones en el futuro.