Israel se juega su identidad como Estado judío, democrático y liberal en las elecciones de este martes, según alertan desde la oposición al primer ministro, Benjamin Netanyahu, en un país en el que la fractura en dos grandes bloques que representan a quienes apuestan por una visión nacionalista y religiosa, que se ha ido abriendo camino desde antes del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, y quienes reivindican los valores sobre los que fue creado el Estado en 1948.

A la falta de rendición de cuentas por parte del Gobierno respecto a lo que fue el mayor ataque terrorista sufrido por el país en su historia se ha sumado lo que se percibe como una injusticia al no reclutarse a los ultraortodoxos para combatir en los varios frentes militares que ha abierto Netanyahu.

En estas circunstancias, según la última ‘Evaluación Anual del Pueblo Judío’, elaborada por Instituto de Política del Pueblo Judío (JPPI), el 55% de los israelíes apuntan a la polarización y la división interna como el mayor peligro para Israel, por delante de la amenaza nuclear iraní (23%) y del conflicto israelo-palestino (18%). Es más, seis de cada diez consultados consideran que existe un riesgo real de una guerra civil.

De acuerdo con esta encuesta, al 78% de los israelíes les preocupa la cohesión social. Aquí el porcentaje de quienes apuntan a la tensión entre derecha e izquierda ha pasado del 56 al 46% en el último año, mientras que quienes señalan a la tensión entre judíos religiosos y laicos han pasado del 20 al 32%, el nivel más alto de los últimos tres años. El dato alcanza el 36% entre los judíos.

Para el JPPI, «este cambio no es accidental», sino que refleja el conflicto vivido en el último año entre la mayoría de la sociedad israelí y la comunidad ultraortodoxa (los haredíes), principalmente por su negativa a su reclutamiento obligatorio en el Ejército. En este sentido, el 80% de los encuestados apoyan que los ultraortodoxos sirvan en el Ejército, mientras que entre los haredíes el 93% rechazan esta cuestión, considerando que es inaceptable.

T/Europa Press