El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador opositor Flávio Bolsonaro se enfrentaron este viernes en el último debate televisado previo a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de este domingo.

En un encuentro convocado por la cadena Globo en sus estudios de Río de Janeiro, los candidatos cruzaron duras acusaciones sobre la situación económica, la seguridad ciudadana y causas judiciales de corrupción, en medio de un escenario de empate técnico reflejado por todas las encuestas.

El debate, celebrado a dos días de las votaciones definitivas, tuvo uno de sus ejes centrales en la situación financiera de los hogares brasileños. Flávio Bolsonaro, quien encabezó la primera vuelta con el 47 % de los sufragios, dos puntos por encima del mandatario, atacó la gestión gubernamental centrando su discurso en la pérdida de poder adquisitivo y el nivel récord de endeudamiento familiar, el cual absorbe cerca de un tercio de los ingresos salariales.

El senador achacó la elevada tasa de interés del Banco Central, fijada en el 13,75 % anual, al gasto público del Ejecutivo. Por su parte, Lula da Silva defendió los indicadores de su administración, destacando el crecimiento económico superior al 2 % y la revalorización del salario mínimo por encima de la inflación, al tiempo que acusó a su contrincante de pretender aplicar políticas de recortes presupuestarios similares a las del gobierno argentino.

El momento de mayor tensión en el plató se produjo cuando el senador opositor utilizó un calificativo despectivo sobre la discapacidad física de Lula, derivada de un accidente laboral de su juventud. El jefe de Estado reaccionó fuera de su atril rechazando el señalamiento y acusando a la familia Bolsonaro de mantener vínculos con grupos paramilitares en Río de Janeiro, lo que motivó una disculpa posterior por parte del legislador.

En materia de seguridad pública, el debate abordó la actuación policial y la lucha contra el crimen. Lula cuestionó el respaldo de Bolsonaro a un agente imputado por la muerte de una menor de cinco años durante un operativo contra el narcotráfico. El aspirante opositor, en tanto, defendió la actuación de las fuerzas de seguridad en zonas de conflicto y propuso endurecer las penas mediante la eliminación de la edad mínima de responsabilidad penal para delitos de violación.

Durante el bloque de libre intervención, ambos candidatos dedicaron sus intervenciones a sacar a relucir causas judiciales. Flávio Bolsonaro hizo referencia a las indagaciones por presunto tráfico de influencias que involucran al hijo mayor del mandatario. En réplica, Lula exigió aclaraciones sobre la investigación que realiza el Tribunal Supremo contra el senador por supuestos delitos de corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas vinculados al expropietario encarcelado del Banco Master, Daniel Vorcaro.

Tras este último encuentro en la televisión de mayor audiencia del país, ambos aspirantes concentrarán sus actos finales de campaña este sábado en los estados de São Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro, los tres mayores colegios electorales de Brasil.

T|EL UNIVERSAL