Un equipo internacional de investigadores del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (Kaist) y la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong ha desarrollado un innovador dispositivo en forma de gorra flexible capaz de frenar el envejecimiento de las células responsables del crecimiento del cabello. Según los resultados del estudio, el sistema logró reducir en un 91,6 % la actividad de una enzima clave asociada a la senescencia celular en pruebas de laboratorio.

El hallazgo fue publicado en la revista científica Nature Communications, donde los autores explicaron que la tecnología utiliza luz infrarroja cercana en una longitud de onda precisa de entre 730 y 740 nanómetros. Esta radiación actúa de forma directa sobre las células de la papila dérmica, ubicadas en la base de los folículos pilosos y determinantes en la estimulación del cabello.

A diferencia de los tratamientos tradicionales de fototerapia, que habitualmente requieren el uso de cascos rígidos equipados con láseres o luces LED, la nueva propuesta integra diodos orgánicos emisores de luz (OLED) sobre un material suave y maleable. Esta flexibilidad permite que el dispositivo se adapte a la anatomía de la cabeza e ilumine el cuero cabelludo de forma uniforme.

Los ensayos se llevaron a cabo utilizando células humanas cultivadas en laboratorio. Tras la exposición a la luz infrarroja diseñada por el equipo, no solo se logró revertir los indicadores del envejecimiento en las células de los folículos pilosos, sino que también se observó un incremento en su movilidad.

«Un resultado clave de este estudio es demostrar que las longitudes de onda de luz diseñadas con precisión pueden suprimir eficazmente el envejecimiento de las células de los folículos pilosos», explicó Eun-Ae Han, primera autora de la investigación, en un comunicado difundido por el Kaist.

A pesar del optimismo que suscitan estos avances, los investigadores precisaron que el dispositivo aún no ha sido probado en seres humanos. Las siguientes fases del proyecto contemplan la realización de ensayos preclínicos para verificar la seguridad del sistema, evaluar su eficacia en seres vivos y determinar su viabilidad comercial como tratamiento contra la alopecia.

T|EL UNIVERSAL