
El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó este jueves que Europa ha dejado de ser un centro soberano en la política mundial, señalando que el continente enfrenta una grave crisis económica. Durante una rueda de prensa tras su visita a Kazajistán, Putin declaró: «Europa ha sido empujada casi hasta el suelo» y criticó a los países europeos por someterse a la voluntad de Estados Unidos, incluso en detrimento de sus propios intereses.
Putin destacó la situación económica en Alemania, sugiriendo que sus líderes actúan como si cumplieran «algún tipo de tarea del servicio secreto estadounidense», en lugar de trabajar para el bienestar del pueblo alemán. También comparó los precios de la energía, afirmando que son significativamente más bajos en algunos estados de EE.UU. que en Europa, lo que está llevando a empresas e industrias a cerrar y trasladarse al otro lado del Atlántico.
El presidente ruso expresó su frustración sobre cómo los líderes europeos parecen aceptar pasivamente las imposiciones de Washington, planteando una inquietante pregunta retórica: «¿Cómo hablar con esos socios, en qué ponerse de acuerdo?». Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión entre Rusia y Occidente, exacerbada por la guerra en Ucrania y las sanciones económicas impuestas a Moscú.

