
Mediante un comunicado, el Gobierno de Venezuela rechazó “en los términos más enérgicos”, la imposición de medidas coercitivas por parte del gobierno de Estados Unidos contra 21 funcionarios del Estado, anunciadas este miércoles.
“Las medidas anunciadas el dia de hoy son un acto desesperado de un gobierno decadente y errático, que busca ocultar su rotundo fracaso electoral y la grave crisis social en la que deja al pais, con una nueva agresión contra el noble pueblo venezolano.
Estas medidas no promueven la democracia en Venezuela, sino que buscan dar un último aliento a un grupo fascista disperso y desprestigiado que no tiene arraigo en la población venezolana, para prolongar así su fracasada política de cambio de régimen”, reza el texto divulgado por el canciller Yván Gil.
En el documento, el Gobierno expresa además que, “fiel a su tradición histórica de lucha y soberania, reitera ante cualquier ataque, que el pueblo de Bolívar y Chávez jamás podrá ser doblegado y que su camino triunfante hacia la consolidación de la paz y la estabilidad politica, económica y social es irreversible”.
Según recoge la página web del Tesoro estadounidense, entre los nuevos integrantes de la lista están el ministro de Despacho de la Presidencia, Aníbal Coronado, el de Comunicación, Freddy Ñáñez, y el de Servicios Penitenciarios, Julio García Zerpa.
Asimismo, están incluidos altos mandos de la Guardia Nacional Bolivariana, Policía Nacional Bolivariana, Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim).

